Limpiar el historial de morosidad con la Ley de Segunda Oportunidad son, en realidad, dos procesos encadenados que se facturan y se cuentan por separado: el procedimiento concursal que termina con la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI) y la posterior baja de los datos en los ficheros de solvencia. Quien solo calcula el primero se lleva una sorpresa cuando, con el auto en la mano, sigue apareciendo en ASNEF. Este artículo desglosa cuánto tarda cada tramo, cuánto cuesta y qué factores disparan el presupuesto.
Limpiar el historial de morosidad mediante la Ley de Segunda Oportunidad cuesta entre 1.200 y 3.000 euros en honorarios de abogado y procurador, y tarda entre 6 y 18 meses desde la primera consulta hasta el borrado efectivo. Las personas físicas están exentas de tasa judicial y las solicitudes de baja en los ficheros son gratuitas: deben responderse en el plazo de un mes.
Qué cubre realmente la limpieza del historial
La exoneración judicial extingue la deuda, pero no borra el rastro. Los ficheros de solvencia patrimonial son bases de datos privadas gestionadas por entidades mercantiles —ASNEF por Equifax, Badexcug por Experian— que solo rectifican cuando alguien se lo pide y acredita el motivo. La CIRBE, por su parte, es un registro público del Banco de España alimentado por las entidades financieras declarantes.
El historial de morosidad es el conjunto de anotaciones sobre impagos que constan a nombre de una persona en ficheros de solvencia patrimonial y de crédito. Limpiarlo significa que esas anotaciones desaparecen, no solo que la deuda que las originó haya dejado de ser exigible.
De ahí que el encargo profesional deba cubrir las dos patas. Un procedimiento de Ley de Segunda Oportunidad en Madrid bien planteado incluye el concurso y la gestión posterior de bajas, porque el valor práctico para el cliente no está en el auto, sino en volver a obtener financiación.
Diferencia entre exonerar la deuda y cancelar el dato
Exonerar es un acto judicial: el juez de lo mercantil declara que el deudor no responde ya de determinados créditos. Cancelar es un acto del responsable del fichero: Equifax o Experian eliminan la anotación de su base de datos. Entre uno y otro media una solicitud expresa del interesado, acompañada del auto y de su testimonio de firmeza. El artículo 20 de la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos exige que los datos incorporados se refieran a deudas ciertas, vencidas y exigibles, con un plazo máximo de permanencia de cinco años. Una deuda exonerada deja de ser exigible, de modo que su mantenimiento en el fichero carece de base jurídica y puede reclamarse. Mientras no se pida, la anotación sigue viva y bloqueando hipotecas, préstamos y hasta contratos de suministro.
Requisitos previos para acceder a la exoneración
Antes de calcular plazos y costes conviene verificar la viabilidad, porque un expediente rechazado consume honorarios sin resultado. La Ley 16/2022, de 5 de septiembre, que reformó el texto refundido de la Ley Concursal, articula el acceso en torno a la condición de deudor de buena fe.
- Ser persona física, con independencia de que haya ejercido o no actividad empresarial.
- No haber sido condenado por delitos económicos, contra la Hacienda Pública, la Seguridad Social o los derechos de los trabajadores en los diez años anteriores.
- No haber obtenido una exoneración previa dentro de los plazos legales de espera: dos años si fue mediante plan de pagos y cinco si fue con liquidación de la masa activa.
- No haber facilitado información falsa ni haber incurrido en conductas que el juez pueda calificar de mala fe.
El filtro no es solo subjetivo. También importa la composición del pasivo: los créditos públicos se exoneran hasta el límite cuantitativo que fija la norma, y quedan fuera las deudas por alimentos y las derivadas de responsabilidad civil por dolo. Un pasivo compuesto mayoritariamente por deuda tributaria cambia por completo el cálculo de lo que el cliente va a conseguir limpiar.
Plazos del procedimiento concursal tramo a tramo
El recorrido hasta limpiar el historial de morosidad se divide en cuatro tramos con duraciones muy distintas. El cuello de botella casi nunca está en el despacho: está en la agenda del juzgado mercantil y en el plazo de impugnación de los acreedores.
| Tramo | Contenido | Duración orientativa |
|---|---|---|
| 1. Preparación | Recopilación de deudas, acreedores, patrimonio y declaraciones fiscales | 1 a 4 semanas |
| 2. Procedimiento concursal | Declaración de concurso, liquidación o concurso sin masa | 3 a 9 meses |
| 3. Auto de EPI y firmeza | Resolución, plazo de impugnación y testimonio de firmeza | 1 a 3 meses |
| 4. Baja en ficheros | Solicitudes a ASNEF, Badexcug, CIRBE y seguimiento | 1 a 3 meses |
Sumados los cuatro, la horquilla realista va de 6 a 18 meses, con una media de 10 a 12 en expedientes sin incidencias. Cuando hay inmueble que liquidar o un acreedor que impugna la buena fe, el tramo 2 se dispara y arrastra a los demás.
Por qué el concurso sin masa acorta la tramitación
El artículo 37 bis del texto refundido de la Ley Concursal permite declarar el concurso y acordar simultáneamente su conclusión cuando el deudor carece de bienes liquidables o su valor es insignificante. Esa vía elimina la fase de liquidación y, en la mayoría de los casos, la designación de administrador concursal, con lo que desaparece la partida de coste más imprevisible del procedimiento. En juzgados con agenda despejada se han obtenido autos de exoneración en cuatro a seis meses desde la presentación. El filtro no es automático: los acreedores que representen al menos el cinco por ciento del pasivo pueden solicitar el nombramiento de administrador para investigar si existen acciones rescisorias o bienes ocultos, lo que reabre el calendario. Por eso la valoración inicial pesa tanto en el presupuesto final.
Desglose de honorarios y gastos del procedimiento
El precio no es una cifra única, sino la suma de cuatro partidas que conviene ver separadas antes de firmar la hoja de encargo.
| Partida | Importe orientativo | Observaciones |
|---|---|---|
| Honorarios de abogado | 800 – 3.000 € | Según número de acreedores, bienes y tipo de deuda |
| Procurador | 300 – 600 € | Preceptivo; arancel del Real Decreto 434/2024 |
| Administrador concursal | 0 € – variable | Solo si hay masa activa suficiente |
| Tasa judicial | 0 € | Personas físicas exentas (Ley 10/2012) |
| Bajas en ficheros y reclamación ante la AEPD | 0 € | Gratuitas; se factura la gestión, no el trámite |
En un concurso sin masa tramitado por el procedimiento simplificado, el coste total habitual se sitúa entre 1.200 y 2.000 euros, gestión de ficheros incluida. Cuando hay vivienda hipotecada, actividad empresarial reciente o deuda pública relevante, la cifra sube hacia la parte alta de la horquilla.
Qué incluye y qué no incluye el presupuesto del despacho
Antes de comparar precios hay que comparar alcances. Un presupuesto de 900 euros que cubre únicamente la redacción y presentación de la solicitud no es más barato que uno de 1.600 que incluye las comparecencias, la contestación a posibles impugnaciones, la obtención del testimonio de firmeza y las solicitudes de baja en cada fichero. Las preguntas que conviene hacer son concretas: ¿está incluido el procurador o se factura aparte?, ¿qué ocurre si un acreedor impugna la buena fe?, ¿se gestiona también la CIRBE y los ficheros sectoriales?, ¿hay pago fraccionado? Un encargo bien delimitado por escrito evita el escenario más frecuente de conflicto, que es el cliente con el auto conseguido y el historial de morosidad intacto tres meses después.
Cancelación de ASNEF, Badexcug y CIRBE tras el auto
Con el auto firme empieza la fase que de verdad interesa al cliente. Se dirige una solicitud de supresión a cada responsable de fichero, acompañada de la resolución judicial y del documento que acredita su firmeza. El Reglamento General de Protección de Datos impone al responsable un plazo de un mes para responder desde la recepción de la solicitud, prorrogable en dos meses más en casos de especial complejidad, extremo que debe comunicarse al interesado.
Si transcurre ese plazo sin respuesta, o la respuesta es negativa sin motivación suficiente, cabe reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos, que es un procedimiento gratuito. La permanencia indebida en un fichero de morosos tras la exoneración puede además fundamentar una acción por intromisión en el derecho al honor, aunque esa vía ya conlleva costes de representación propios y debe valorarse caso por caso. Explicamos el detalle de cada trámite en nuestro artículo sobre cómo salir de ASNEF y Badexcug tras la exoneración.
Preguntas frecuentes sobre plazos y costes para limpiar el historial de morosidad
¿Cuánto cuesta limpiar el historial de morosidad en Madrid?
Entre 1.200 y 3.000 euros en honorarios profesionales de abogado y procurador. En concursos sin masa activa el coste se sitúa en la parte baja de esa horquilla. Las personas físicas están exentas de tasa judicial y las solicitudes de baja en los ficheros no tienen coste administrativo alguno.
¿Cuánto tarda el juzgado en dictar el auto de exoneración?
Entre 4 y 12 meses desde la declaración de concurso, según el juzgado mercantil competente y la complejidad del pasivo. En el procedimiento simplificado introducido por la Ley 16/2022, los juzgados más ágiles resuelven en cuatro a seis meses. Después hay que añadir el plazo de firmeza y el de los ficheros.
¿Se borra ASNEF automáticamente con la exoneración?
No. La exoneración extingue la deuda, pero el fichero solo suprime el dato cuando recibe una solicitud del interesado acreditando el auto firme. Sin esa petición, la anotación puede permanecer hasta cinco años desde el vencimiento de la obligación original.
¿Puedo pagar los honorarios de forma fraccionada?
Es habitual, precisamente porque quien acude a este procedimiento tiene la liquidez comprometida. Muchos despachos reparten el importe en cuotas a lo largo de la tramitación. Conviene pactarlo por escrito en la hoja de encargo, con indicación de qué actuaciones cubre cada pago.
Si acumula impagos y quiere saber si su caso encaja en los requisitos de buena fe, puede plantearnos su situación sin compromiso y recibir una estimación realista de plazos y coste antes de iniciar nada.