Bienvenidos a esta explicación sobre la Negociación del divorcio que os ofrecemos desde Altaley Abogados.
Antes de explicar los puntos de la negociación, es importante tener en cuenta que al afrontar un divorcio no debemos considerar que estamos ante un fracaso. El divorcio es el final de un proyecto personal que ha tenido sus cosas buenas y sus cosas malas, como todos los proyectos. Al coexistir varias personas en este proyecto debe buscarse un buen final, que sirva de base para un nuevo comienzo de cada uno de los miembros de la familia.
Ante un divorcio, de cualquier tipo, amistoso o contencioso, siempre nos vamos a encontrar ante una NEGOCIACIÓN. Existirán propuestas por todas las partes, en defensa de sus intereses, y habrá que estar dispuesto a ceder, pero siempre sin perjudicarnos.
Para evitar que la negociación nos perjudique, la clave está en fijar unos LÍMITES. Estos límites pueden ser de índole económica, en cuyo caso pueden tomarse como referencia las decisiones judiciales en casos similares. Es decir, ver que cantidades se han fijado por los jueces para otras parejas en situaciones parecidas.
Cuando existen hijos, lo esencial es su protección y hay que establecer estos límites pensando en sus necesidades. Una vez fijados los límites mínimos, la negociación comenzará con las pretensiones máximas que esperamos obtener, adecuando estas pretensiones a las de las otras partes, pero siempre sin rebasar los límites mínimos fijados.
En la negociación de un divorcio, los puntos fundamentales suelen ser:
En primer lugar, el uso de la vivienda familiar. Es decir, en caso de que sea necesario, debe decidirse a que progenitor se le va a asignar el uso de la vivienda familiar, en compañía de los hijos. Existe la posibilidad de la custodia compartida, compartiendo la vivienda por periodos, pero en la práctica no se utiliza por los problemas que genera.
En segundo lugar, encontramos el asunto de la custodia de los hijos. Existe la posibilidad de establecer una custodia compartida, en la que los hijos pasan, por ejemplo, una semana con cada progenitor. También se puede establecer una custodia para uno de los padres (con el que convivirán a diario) y un régimen de visitas con el otro progenitor (por ejemplo, fines de semana alternos, dos tardes entre semana y vacaciones por mitad).
El tercer punto a debatir suele ser la pensión de alimentos, que consiste en la cantidad de dinero que uno de los padres abonará al otro para la manutención de los hijos. Para estos casos existe un baremo orientativo, pero siempre habrá que considerar:
– Los ingresos de cada Cónyuge.
– Las necesidades de cada hijo.
Y establecer una cantidad que satisfaga las posibilidades y necesidades de todos.
Por último, y como cuarto punto, también puede negociarse una pensión compensatoria. Esta pensión se establece en el caso de que uno de los cónyuges quede en una situación de desequilibrio económico debido a su dedicación a la familia. El ejemplo típico, aunque cada vez se da menos, es la madre que se ha dedicado a cuidar de los hijos mientras el padre avanzaba en su carrera profesional.
En Altaley Abogados, somos abogados expertos en Derecho de Familia. Si estás pensando en divorciarte y tienes cualquier duda o consulta, puedes llamarnos. Sin compromiso alguno te asesoraremos y te daremos un presupuesto ajustado para que puedas decidir con toda la información necesaria. Estaremos encantados de atenderte.